Luis Rodríguez Olmo: ejemplo de la lucha por la justicia salarial

LRO bateando

Luis Rodríguez Olmo fue una estrella del béisbol de grandes ligas y de la ligas de Puerto Rico, México, Cuba, República Dominicana y Venezuela.

Fue el segundo puertorriqueño en jugar a nivel profesional en Estados Unidos y el primero en jugar en una serie mundial, con los Dodgers en 1949.

Lo que pocos saben, y los medios que reseñan su fallecimiento tampoco han destacado, es que “El Jíbaro Olmo” fue un férreo defensor de la justicia laboral, con acción, no solo con palabras.

Su partida ocurre a tres días de realizarse un paro laboral en Puerto Rico y resulta meritorio detallar ese aspecto de su vida poco conocido.

En 1945, Rodríguez Olmo jugaba para los Dodgers de Brooklyn con un salario de $7,500. El dueño Branch Rickey, le ofreció un aumento de $500, que el boricua rechazó por ser insultante e injusto dado su desempeño, aparte de que la oferta reflejaba la desigualdad salarial hacia los peloteros hispanos.

Rodríguez Olmo reclamó mejor salario y mejores términos de trabajo y como Rickey ni siquiera le respondió sus cartas, llamadas telefónicas ni mensajes cablegráficos, decidió jugar donde sí valorizaban su calidad de jugador.

La Liga Mexicana de Béisbol ofreció lo que Estados Unidos no quizo hacer; un salario más alto y mejores términos de contrato, no solamente a Rodríguez Olmo sino a los cubanos Napoleón Reyes y Adrián Zabala, al lanzador Sal Maglie, de los Gigantes de Nueva York, a Mickey Owen, Moe Franklin, Roland Gladu y René Monteagudo, entre otros peloteros latinos y estadounidenses que decidieron jugar en esa liga en 1946.

En México, recibió una oferta salarial de $10.000 dólares anuales durante tres años –otra versión indica que fue de $40,000 por tres años. Además se le concedió el beneficio de cubrirle todos sus gastos y los de su esposa, así como una exención en el pago de impuestos sobre la renta. Rodríguez Olmo firmó con los Azules de Veracruz, no empece a que el dueño de los Dodgers le hizo una oferta desesperada de $12,000, pero el boricua ya había dado su palabra de jugar con el equipo mexicano, y la cumplió.

OlmoLuis

Rodríguez Olmo desafió al sistema en busca de mejores condiciones de trabajo, y el comisionado de béisbol Happy Chandler lo castigó con una suspensión.

Durante la suspensión jugó en Cuba (1947-1948), Santo Domingo (1948) y en Venezuela (1949). No pudo jugar en Puerto Rico porque la liga local se regía por las directrices de las grandes ligas de Estados Unidos.

Durante esos años, Rodríguez Olmo apeló la suspensión con el alegato de que él ya no estaba bajo contrato cuando optó por jugar en la Liga Mexicana. El abogado José Otero Suro intercedió por él, pero no tuvo éxito.

Finalmente, el 28 de junio de 1949 el comisionado Chandler emitió una amnistía pero Rodríguez Olmo se plantó firme con los Dodgers y logró un acuerdo salarial por $12,00 para regresar a las grandes ligas.

Como mencioné arriba, Rodríguez Olmo fue el primer puertorriqueño en jugar en una serie mundial.

Eso ocurrió en 1949 frente a los Yankees de Nueva York. Bateó de 3-11, pero uno de esos hits fue un jonrón en la novena entrada contra el lanzador Joe Page que puso el juego 4-2 a favor de los Yankees. Roy Campanella bateó otro jonrón para acercar a Brooklyn 4-3 pero Page logró salvar el juego.

Días después, Rodríguez Olmo relató a los periodistas que su jonrón en la serie mundial generó una celebración en cadena en Puerto Rico y cuando él regreso a la isla fue recibido como héroe porque además ya podía jugar en la liga invernal. La alegría general fue tal, que se le concedió la llave de la ciudad de San Juan.

En resumen, Luis Rodríguez Olmo fue más que un pelotero. Su lucha por la justicia salarial y la valorización del trabajador envió un mensaje a las grandes ligas, y en cierta manera influyó en la lucha Jackie Robinson, el primer negro en jugar en las grandes ligas.

Referencia: Rory Costello

http://sabr.org/bioproj/person/a26bda17

 

“Cambio climático y cultivo del café: estimado de vulnerabilidad futura…”

Recientemente se publicó un estudio sobre el cambio climático y su efecto en el cultivo del café en Puerto Rico. El análisis, pronóstico y las proyecciones estuvieron a cargo de los científicos William A. Gould, Maya Quiñones, Nora L. Álvarez-Berríos, Stephen J. Fain, e Isabel K. Parés-Ramos. La investigación es parte de un proyecto del Departamento de Agricultura Federal (USDA). La siguiente reseña es un resumen de los hallazgos.

La producción de café en Puerto Rico se ha reducido paulatinamente a récords mínimos con un aumento en el cierre de las fincas caficultoras. Peor aun, el cambio climático podría afectar negativamente la producción de café de alta calidad, según los análisis de los patrones del tiempo y del clima en la región a mediano y largo plazo que explican los investigadores en su estudio.

Como parte de la investigación, los científicos desarrollaron un modelo de proyección para establecer posibles escenarios a mediano y largo plazo. Las proyecciones del modelo diseñado sugieren que el calentamiento global podría hacer que las temperaturas superen los niveles aceptables en las próximas décadas.

En los escenarios correspondientes al periodo 2011-2040, se proyecta que la temperatura anual promedio en Puerto Rico no estará en los parámetros aceptables para el cultivo y cosecha del café arábigo.

PR café

“Las tendencias de calentamiento y (periodos) secos podrían acelerarse a partir del 2040 y contribuir a que los principales municipios productores de café pierdan entre el 60 y el 84 por ciento de las condiciones ideales para el cultivo adecuado para el 2070. Es decir que al transcurrir los años, Puerto Rico tendrá menos tierra apta para cultivar café”, advierte el estudio.

Además, las altas temperaturas y los bajos niveles de lluvia contribuirán a que el café pierda su calidad y que la planta sea más susceptible a ciertos insectos y enfermedades.

De hecho, la investigación demostró que gran parte del cultivo tradicional de café arábigo ya podría estar fuera del rango óptimo límite de 18° – 22° centígrados.

“Los agricultores de café en muchas regiones dependen cada vez más del híbrido C. arabica / C. canéfora por su resistencia al calor, la sequía y varios insectos”, se indica en el estudio.

Los investigdores advierten que sera necesario realizar más estudios para entender los niveles de temperatura importantes para las variedades de café que se cultivan en Puerto Rico.

Será necesario planificar, innovar y adaptarse a las circunstancias para enfrentar y superar los desafíos futuros, siempre y cuando se implante en Puerto Rico y el resto de la región caribeña un modelo de producción de café sostenible y resistente.